28 son los peldaños que lo separan de eso al que él llama… Cotidianeidad abrumadora, roce social en el cual se impregna de lastimosa soledad, la cual se basa en falsedades y hurtos de todo tipo, en desconfianza pura y bajezas espeluznantes.En ese espacio sin contorno con efectos nocivos se encuentra ante el abismal vacío y en el se siente solo.
Por eso su casa, cuando sube para acceder a ella, creese al margen y elevado, logra concadenar pensamientos que lo sitúen en algún plano carente de peligros para su permeable temple, brilla de opaco pero contento, es el único lugar donde el negocio con su angustia brinda un saldo favorable, baila con su sombra, se desdibuja en sus contornos en obras fantásticas y desmedidas(soliloquio que salva), hasta lograr escenas de las mas surrealistas.
Su vida, 28 son los peldaños que lo elevan.
Desde ahí el ve claro y lo ve todo.
28 son sus trozos en capas apilables que, de a una por vez, lo transportan a la negación que lo mantiene que lo sosiega. Donde su mediocridad se disfraza de felicidad, donde lo patético no tiene limites y no se entiende como patético.
Entonces el no es “uno mas” el es todo y a su vez nada.
Su casa oscura es un palacio en el cual él es rey y bufón y en donde estando realmente solo se encuentra seguro ¿y porque no? acompañado, hasta parece iluminado.
Encerrado es libre.
Él puede ser tu lado que no quieres ver…
